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Explicación de nuestra posición sobre el tema de Anoeta

Actualizado el 11/05/2015

Situación actual

Hasta 1993 el club ha utilizado las instalaciones de Atotxa sin tener que pagar ningún canon de arrendamiento ni contrato.

En 1993 el ayuntamiento desea utilizar el terreno de Atotxa y se firma un contrato de cesión de uso del estadio y oficinas del estadio de Anoeta entre Anoeta Kiroldegia y la Real.

Este contrato:

  • permite al club utilizar y explotar las instalaciones del estadio hasta el 2033 pagando una única suma de 3.155.313.55€ como participación en las obras cuyo coste ascendía a 21 millones de € (el ayuntamiento y la diputación foral poniendo el resto).
  • estipula que:
    • cualquier obra de remodelación debe ser pagada al 100% por la Real (clausula 11)
    • en caso de reparaciones la Real debe soportar el 25% de los costes (clausula 2)
    • las ‘mejoras’ que haga el inquilino se quedan en propiedad del ayuntamiento y no generan ningún crédito frente al mismo (clausula 29)

El propio club reconoce que ese bajo precio del alquiler en sus cuentas auditadas (que se pueden pedir al registro mercantil mediante pago de 19€), le supone una subvención municipal de 60.668.686,45€, que recoge la diferencia entre el valor razonable del derecho de uso en el momento de formalización del convenio, determinado mediante un informe de experto independiente a la solicitud de la Real (63.824.000,00€), y el importe pagado por la Real Sociedad de Fútbol, SAD (3.155.313,55€).

En otros términos, el canon anual que la Real debería pagar es de 63.824.000,00€ / 40 años = 1.595.600€ (con el valor que tenía el euros en 1993). Significa que el club ha pagado el equivalente de 2 años de arrendamiento y desde entonces disfruta gratuitamente del uso del estadio hasta 2033. Parece que somos los únicos a quien les parece problemático.

A mucha gente, muchos otros clubes deportivos y muchas empresas les gustarían beneficiarse de condiciones iguales.

Hace ahora un año, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) tumbó la pretensión del Ayuntamiento de San Sebastián y la Real Sociedad de construir cuatro torres comerciales en las esquinas de Anoeta para financiar las obras de un estadio de fútbol sin pistas de atletismo y un aforo de 45.000 espectadores.

El Organo Administrativo de Recursos Contractuales (OARC), dependiente del Gobierno vasco, anuló en febrero pasado el concurso público para remodelar y gestionar Anoeta al considerar que sus pliegos concedían una ventaja ilegítima a la Real Sociedad respecto a otros posibles licitantes.

Existe una subvención implícita de más de 63 millones de euros del ayuntamiento para la Real.

La inversión de la Real en el borrador de proyecto actual

En el borrador del proyecto actual, se contempla financiar la remodelación de la siguiente manera:

  • la Real invertiría 10 millones de sus propios fondos (es decir una sexta parte de los ingresos que ha obtenido con los transfers de Illaramendi y Griezman) ;
  • Kutxabank pondría 10 millones,
  • Qbao, el patrocinador chino pondría unos 8 millones,
  • y el Gobierno Vasco pondría otros 10 millones.

El valor de mercado del nuevo Anoeta ampliado ascendería a 3,628 millones de euros anuales, como consecuencia de revalorizar el canon anual inicial según la evolución del IPC y de aumentar el alquiler en función del nuevo aforo (43.000 espectadores frente a los 33.000 iniciales).

Alquiler de mercado después de remodelación: 1,595 x 1,75 x 1,30 = 3,628 millones/año.

Todavía no se saben los términos del contrato de cesión que acompañaría la remodelación, pero es razonable considerar que la Real pediría una cesión de otros 40 años (lo que estaba previsto en el anterior proyecto tumbado por el OARC).

En este caso, la Real haría un esfuerzo de inversión propia de 10 millones y se ahorraría pagar 3,628 millones/año durante 40 años = 145 millones de alquiler a precio normal de mercado. Es decir un ahorro de 135 millones.

Si consideramos la hipótesis menos favorable para la Real, es decir que no se amplíe la cesión y pueda utilizar el estadio solo hasta 2033, sería entonces un ahorro de 3,628 millones por 18 años = 65 millones de alquiler a precio de mercado. Es decir un ahorro de 55 millones en el caso más desfavorable para la Real.

Así que según la hipótesis que escojamos, detrás de la inversión propia de 10 millones de la Real, se esconde una subvención implícita de entre 55 y 135 millones de euros por parte del ayuntamiento que constituye una importante perdida de ingresos para la ciudadanía.

El proyecto puede caer otra vez por ilegalidad

En diciembre de 2014, criticamos el concurso aprobado por el pleno por unanimidad.

En febrero de 2015, el OARC dio razón a esas críticas y bloqueó el proyecto.

Hoy, en un tercer intento, se vuelve a proponer un nuevo proyecto donde la Real asumiría el 25% de los gastos de remodelación como lo establece el convenio para ‘grandes reparaciones’.

Hay un riesgo importante de ilegalidad ya que el proyecto no consiste en reparar sino en remodelar (si las pistas de atletismo necesitan reparación, hay que repararlas, pero aumentar el aforo y acercar las gradas al campo no es reparación).

Y en caso de remodelación el convenio estipula que la Real debe asumir el 100% del coste.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) podría paralizar otra vez el proyecto.

Los 10 millones del Gobierno Vasco

El Gobierno Vasco piensa inyectar 10 millones en la remodelación.

La comunicación de l@s defensor@s del proyecto se centra en que ese dinero sirve para financiar la remodelacion de instalaciones publicas alrededor del estadio (casa de cultura, …)

El los tiempos de crisis que estamos viviendo, la necesidad de remodelar las instalaciones publicas alrededor del estadio no nos parece justificada.

La casa de cultura no necesita reforma, y si las pistas de atletismo necesitan reparación se pueden reformar sin remodelación del estadio y sin quitarlas.

L@s usuari@s de la casa de cultura y l@s atletas no necesitan que se acerquen las gradas al campo.

El objetivo prioritario del proyecto de remodelación es conseguir un aforo mayor y acercar las gradas al campo. Cosas que la Real desea legítimamente, pero que responden solo a sus intereses.

Por un lado se respeta una disposición del convenio de 1993 permitiendo a la Real utilizar el estadio por un alquiler casi inexistente, pero cuando se trata de otra disposición del mismo convenio que dice que tiene que pagar integralmente la remodelación, ya no se respeta.

Por lo tanto invertir 10 millones de dinero público, de cualquier entidad que sea, en la remodelación de Anoeta no nos parece adecuado.

Esos 10 millones podrían servir como:

  • fondo de ayuda a familias desahuciadas
  • financiación de un programa de instalación masiva de paneles solares en los edificios
  • ayudas para mejorar la eficiencia energética de las viviendas
  • ayudas a agricultores para crear cultivos biológicos cerca de la ciudad
  • soterrar el trafico de coches en el paseo de la concha

Los 10 millones del Kutxabank

Kutxa piensa invertir 10 millones a cambio de “algún tipo” de publicidad.

Si es publicidad, tiene todo el derecho de hacerlo desde el punto de vista legal.

Desde el punto de vista moral nos parece indecente que Kutxabank invierta 10 millones en propaganda en fútbol mientras sigue desahuciando familias.

En realidad Kutxa ya tiene un contrato de publicidad con la Real, mucho más moderado, por lo que esos 10 millones podrían ser una subvención encubierta para “compensar” los 50 millones de euros que la BBK regaló al Athletic. Eso fue ilegal en el caso del Athletic y sería ilegal en el caso de la Real.

Las Cajas son fundaciones que se deben a su obra social y no pueden regalar dinero a clubes profesionales.

El argumento según el cual es aceptable financiar el fútbol profesional por sus repercusiones positivas en la economía

Ha habido un solo informe que ha intentado demostrar eso, y ha sido escrito por la propia Real. Es dificil imaginar que la conclusión de ese informe pueda ser otra. Además, ese informe sería simple un’powerpoint’ de 18 diapositivas en vez de un informe completo.

Para saber si es beneficioso dar dinero publico a la Real habría que tomar en cuenta no solo la ayudas publicas sino también las subvenciones encubiertas como por ejemplo:

  • En 2012 la Diputación Foral de Gipuzkoa (DFG) condonó a la Real 6 millones de euros de sanciones fiscales.
  • En las cuentas auditadas del club se puede ver que la Real tenía una importante deuda con la Hacienda Foral de Gipuzkoa y con la Seguridad Social. La DFG condonó parte de esa deuda y convirtió 23 millones en créditos participativos a un 0,4% de tipo de interés y 25 años de plazo. Esto es un tratamiento de favor y constituye una perdida de ingresos para hacienda, es decir, para los ciudadanos..
  • La Real Sociedad reconoce en sus cuentas auditadas una subvención de mas de 60 millones de euros de parte de Anoeta Kirodegia, es decir el ayuntamiento.
  • Según el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, en 2009, la Diputación Foral de Guipúzcoa, regaló a la Real Sociedad más de 50 millones de euros a través de subvenciones directas, de exenciones de impuestos y de condonaciones de multas.

En lugar de ‘dar dinero público al fútbol profesional para que tenga repercusión en la economía’, opinamos que es preferible dedicar ese dinero directamente en la economía y ahorrarse de intermedios. Sobre todo cuando los intermediarios, por su actividad, utilizan ese dinero en sueldos astronómicos a jugadores o entrenadores.

Miembros del parlamento vasco han calificado de ‘escándalo’ el hecho de ‘entregar’ 10 millones de euros sin hacer un estudio económico-financiero propio.

¿Porqué el OARC no tumbó el San Mames Barria?

Porque no existía. El proyecto definitivo de San Mames Barria se presentó en 2009, y la ley que llevó a la creación del OARC fue promulgada en diciembre 2010.

Porque no ha habido concurso. San Mames pasó de ser un campo propiedad del Athletic a un campo propiedad de la sociedad pública San Mames Barria, donde el Athletic tiene solo un 23,58%.

Donde se produce la ilegalidad es cuando esa sociedad pública le alquila el campo al Athletic por un ridículo precio de 500.000 euros anuales, cuando el campo cuesta 212 millones de euros y tendría que tener un alquiler aproximado de 6 millones de euros anuales. Y además le da al club una opción de compra a precio de valor neto contable, para que pueda quedarse con el campo dentro de 30 años sin pagar un euro. Es de esperar que el Tribunal de Cuentas, que ha iniciado una actuación sobre el caso, declare ilegal ese contrato y que la UE, donde hay abierto un expediente contra el Athletic, anule esas subvenciones encubiertas vía alquiler bajo.

Seria deseable que el fiscal interviniese ante lo que es un nuevo ejemplo de malversación de fondos públicos.

Si los bizkainos se dejan robar, los gipuzkoanos no.

Conclusión

Vivimos en una sociedad donde:

  • Una entidad pública invierte 10 millones en una remodelación que responde a las necesidades de un club de fútbol profesional (las necesidades son legítimas, la inversión pública no). Remodelar las instalaciones públicas alrededor del campo de Anoeta no son necesidades prioritarias, aún menos en tiempos de crisis.
  • Un ayuntamiento regala más de 60 millones en subvenciones encubiertas, no lo cuestiona, y parece tener intención de seguir así.
  • Una Caja que en principio se debe a su obra social invierte 10 millones en publicidad en fútbol profesional mientras sigue desahuciando a familias.
  • La acumulación de regalos, ventajas, amnistías, quitas y subvenciones al fútbol profesional no alerta a nadie.

Todo esto en nombre del ‘prestigio‘ de tener un equipo en primera, en nombre de las repercusiones económicas indirectas, y porque ‘los otros lo hacen para tener un equipo fuerte, entonces tenemos que hacerlo también‘.

Entendemos que para ciertas personas esas razones justifiquen lo anterior y se sientan cómodas en ese tipo de sociedad.

Y esperemos de esas personas que entiendan que para nosotr@s no justifican nada y que no nos sentimos comod@s en ese tipo de sociedad. Simplemente tenemos una opinión distinta.

Para nosotr@s:

  • el prestigio de tener un equipo de fútbol en primera es accesorio y preferiríamos el prestigio de ser una ciudad que produce su propia energía, o que genera cero residuos, o donde los desahucios no existen.
  • las repercusiones económicas quedan por demostrar, y no justifican nada. Los principios priman sobre los intereses económicos.
  • no aceptamos la ley de la jungla. Si se hacen chanchullos en otros sitios, no es una razón para hacerlo aquí también. Sería entrar en un sistema insostenible como lo demuestran los repetitivos escándalos de financiación ilegal al fútbol profesional que salen a la luz.

No queremos este tipo de sociedad y queremos preguntar a la ciudadanía si quiere o no este tipo de sociedad, con un referéndum sobre la remodelación de Anoeta.

¿Es la Real un parásito ?

No.

La Real es una empresa que produce pasión para un cierto sector de la población, y que produce riqueza económica. Hasta tiene una fundación social.

¿Pero eso justifica subvenciones encubiertas y tratamientos de favor desde las arcas públicas? Tampoco.

Criticamos a las entidades públicas y privadas con carácter social que hacen esas subvenciones y tratamientos de favor. La Real acepta esas ventajas. ¿Quien no lo haría?

Lamentamos que para much@s, estar contra las subvenciones encubiertas y los tratos de favor significa estar directamente contra la Real. Nos parece un atajo intelectual muy simplista. Se puede desear una Real fuerte y rechazar los tratos de favor.

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